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Ya no orbitamos alrededor del Sol.

Viernes 25 de septiembre _ 18.30h

 

Cuatro Caminos

¿QUÉ NECESITAS PARA ESTE VIAJE TEATRAL? 

  • Una fotografía en físico de tu infancia.

  • Tu móvil y auriculares están al 100% de batería. 

  • Abono transporte o billete de metro. 

  • Envíanos lo antes posible un WhatsApp (628 541 581) respondiendo a: ¿Cuánto uso el móvil al día? 

Ejemplo de respuesta: "Me llamo Raúl y uso el móvil al día 3 h 18 min". ​​

En iPhone

  • Abre Ajustes en tu dispositivo.

  • Pulsa en la opción Tiempo de uso.

  • Toca en Ver toda la actividad para ver un gráfico detallado por días, la media semanal y el tiempo exacto que pasas en cada aplicación.

En Android

  • Abre Ajustes en tu dispositivo.

  • Busca y selecciona la sección Bienestar digital y controles parentales o Salud Digital. 

  • El gráfico central te mostrará el tiempo de uso del día actual. 

 

¿POR QUÉ ÓRBITA?

Para que investiguemos por qué hemos desplazado nuestro centro de gravedad. 

Antes era el Sol. Organizaba nuestro tiempo, nuestro cuerpo y nuestro

movimiento: el día, la noche, el descanso, el trabajo, la orientación. 

 

Ahora, nuestro ritmo lo marca la pantalla: cuándo miramos, cuándo respondemos, cuándo deseamos, cuándo nos distraemos, cuándo dejamos de estar presentes. 

 

En el metro, el Sol va a desaparecer, literalmente.

Estaremos bajo tierra y dentro de la pantalla.

 

Estaremos orbitando alrededor de Madrid, pero viajaremos en torno a nuestra propia órbita artificial esa con la que, muy probablemente, estarás leyendo esto.

 

Los cuerpos entrarán, saldrán, se cruzarán, se rozarán, esperarán, acelerarán. Pero ya nunca más orientados por el cielo, sino por pantallas.

 

¿POR QUÉ EN LA LÍNEA 6 Y CUATRO CAMINOS ?

El 25 de septiembre, no hemos quedado en Cuatro Caminos por casualidad.

Toda persona atraviesa cuatro caminos varias veces en su vida.

 

Cuatro Caminos no es una estación de paso.

 

Es un cruce que, en plena vorágine digital y tecnológica, nos devuelve al siglo XIX cuando cuatro antiguos caminos se juntaban en ese punto para ir a, por aquel entonces, pueblos como Hortaleza o Fuencarral. 

 

Ahora, es un lugar donde miles de personas llegan desde lugares distintos y continúan hacia direcciones diferentes. 

 

Lo hacen sin saber que están en una de las ocho paradas iniciales de la primera línea. 

 

El 25 de septiembre no sólo estarás en un viaje teatral, vivirás un museo vivo y en movimiento. 

 

En Cuatro Caminos, cada pocos segundos alguien toma una decisión.

 

Cambiar de línea.

 

Salir a la calle.

 

Continuar.

 

Esperar.

 

Volver atrás.

 

O quizá es el momento en que decide quedarse o marcharse, dejar un trabajo, enamorarse, dejar de llamar a alguien o volver a hacerlo. 

 

La mayoría ni siquiera es consciente de que está decidiendo.

 

Lo hace por costumbre.

 

Porque ayer hizo lo mismo.

 

Porque mañana también lo hará. 

 

Porque ahora mismo lo está haciendo. 

 

Porque el algoritmo de su vida ya ha elegido el recorrido.

 

Quizá tú también.

 

El 25 de septiembre desde las 18.30 horas, no vamos a recorrer únicamente una estación y una línea de metro.

Vamos a atravesar un cruce.

 

No entre cuatro líneas.

 

Entre cuatro maneras de estar en el mundo.

 

Hay caminos que elegimos.

 

Y caminos que terminan eligiéndonos.

 

El móvil también es un camino.

 

Uno extremadamente cómodo.

 

Uno que siempre sabe adónde llevarnos: a su interior. 

 

Y eso lo experimentaremos en Cuatro Caminos: la estación más profunda del metro de

Madrid a más de 45 metros bajo tierra.

 

Donde el móvil decidirá qué vemos, qué pensamos, qué recordamos, qué deseamos y cuánto tiempo permanecemos mirando.

 

Cada vez que desbloqueamos la pantalla tomamos un camino.

 

O quizá lo toma ella por nosotros.

 

El 25 de septiembre llegaremos a Cuatro Caminos para detenernos justo antes de ese gesto.

 

Para preguntarnos si todavía sabemos elegir la dirección de nuestra atención.

 

Porque toda órbita acaba convirtiéndose en un camino.

 

Y todo camino, si nunca se cuestiona, acaba convirtiéndose en destino.

 

Siempre hay un instante en el que un camino se convierte en cuatro.

 

Y nadie puede elegir por ti… ¿O sí? 

 

Bienvenidx a Cuatro Caminos. Bienvenidx a Órbita

 

La pregunta no es hacia dónde va el metro.

 

La pregunta es:

¿Hacia dónde vas tú?

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